martes, 25 de octubre de 2011

La vida no es justa, sin embargo...


La vida no es justa, sin embargo si la vives honestamente la encontrarás increíblemente bella. Tengo demasiados motivos para llorar pero decidí sonreír, decidí estar bien a pesar de toda adversidad. He aprendido que esta vida es muy corta como para perderla en rencores y odios, yo decidí perdonar, querer y por sobre todo amar. He llorado más que muchas de las personas que siempre me han rodeado, cuando lloro junto a alguien no me siento solo.

Si una relación no te hace feliz es mejor no tenerla, si una relación te hace feliz es de idiotas perderla. Las experiencias más duras y difíciles en la vida me han dado fortaleza, las vivencias que me han hecho sufrir han producido paciencia, si logro pasar una prueba en la vida eso se llama grandeza!

Tendré mi corazón sano para no atesorar los malos recuerdos, olvidaré los enojos, los rencores y las ofensas. No dejaré en el olvido las miradas que fueron tiernas, no borraré de mis ojos aquellos momentos que me hicieron llorar de alegría, sorprenderme con lo sencillo, rodearme de gente honesta. Disfrutaré cada instante antes que este se transforme en recuerdo y si vuelvo a llorar nuevamente, será con la satisfacción de haber vivido intensamente.

El tiempo sana casi todas las heridas, dejaré que el tiempo actúe sin darle yo mucha prisa. No perderé la oportunidad de decir te quiero, de dar un beso, de abrazar con fuerza, de rodearme de un amigo fiel, de quien no me ha dejado ni a diestra ni a siniestra. Disfrutaré al máximo mis padres y mientras ellos vivan solo les daré sonrisas, cuando ya no estén honraré de por vida sus memorias, pues de ellos vino la semilla y la fe que me ha dado fortaleza.

Mi felicidad depende cien por ciento de mí y no de la gente que me rodea, si los quiero de verdad también haré lo posible para que ellos lo sean. A veces nos pasamos la vida esperando que pase algo sin darnos cuenta que lo único que se nos pasa es la vida. Haré todo lo que tengo en mente hacer, lo que quiero hacer, lo que es bueno hacer, antes que todos esos anhelos se conviertan en lo que me gustaría haber hecho.

La vida es un regalo, un don bendito, vivir dignamente siempre será un conflicto. Respirar profundamente calma la mente, he respirado así mucho últimamente. Un día seré yo polvo llevado por el viento, solo mi fe en Dios hará que vuelva a mí el aliento y viviré eternamente como siempre lo he creído y veré cara a cara al Creador para agradecer todo lo vivido.

jueves, 29 de septiembre de 2011

...no era bueno, no era malo, él fue justificado!!

“no diré que mi padre era bueno tampoco diré que mi padre era malo, solo puedo decir: él fue justificado”… tus palabras querido primo llegaron a lo más profundo de mi alma, fuiste quien me hizo reflexionar por un momento, entre tanta palabrería, lo sustancial de la escena que estábamos viviendo. Era mi tío, allí fallecido, vestido con su mejor ropa, pero dentro de un ataúd, lágrimas en la mayoría de los asistentes, gente que lo conoció, que río con él, que caminó a su lado. Escuche demasiadas palabras para una noche, casi no pude retener nada de lo que se decía, sin embargo cuando tú hablaste, hablaste tan a corazón abierto, que mis lágrimas no se contuvieron y por un instante nublaron mis ojos.

Y es así como tú lo has dicho, no hay justo ni aún uno, no hay quien haga el bien y yo no soy la excepción. Tan humano e imperfecto como todos los demás, pecador por naturaleza, injusto de nacimiento, con un camino lleno de errores. Lo bueno y afable que la gente pueda ver en mí ni siquiera es por mérito propio, mis buenas obras por muy excelentes que sean jamás llegarán a ser suficientes para merecer un espacio en el cielo, esa es la verdad. Por eso me aferro a Jesús, quien derramando sangre en un madero sin siquiera merecerlo, pagó el precio de ser yo justificado. Sacrificio que abrió en mí puertas a la esperanza, a la redención, a la inmortalidad de mi existencia, es por ese sacrificio que tengo la certeza que viviré eternamente.

Me quedan buenos recuerdos de mi tío, de sus bromas, su sonrisa, sus siempre ganas de juntarnos y pasarlo bien. Mis recuerdos de niño, esos viajes a la playa, al sur, al campo, almuerzos multitudinarios en casa de los abuelos, esos Años Nuevos todos reunidos, mil recuerdos hermosos. Sus buenas obras y su sonrisa la veré ahora en mis primos, en cada gesto, en el hablar, en la mirada. Ellos serán ahora recuerdo vivo de quién fue su padre en la tierra, de quien fue mi tío.

Algún día seré yo, mis ojos también se cerrarán para siempre y serán otros quienes hablen de mí, mis amigos, mi familia, la gente que me quiso. Yo también diré como el apóstol: “he peleado una buena batalla, he terminado mi carrera, he guardado por toda mi vida la fe. Ahora me espera una corona de justicia la cual dará el Señor juez justo, en aquel día, y no tan solo a mí, sino también a todos los que lo amaron y anhelaron su venida”

Tus hermosas palabras querido primo, valieron más que mil saludos, que mil condolencias, que todo lo que se dijo en esa noche. Lo que dijiste bendijo mi corazón, eso te lo agradezco mucho.

martes, 23 de agosto de 2011

...ansias verdaderas por conocer al Dios verdadero


Fue un día como hoy pero hace 439 años, la historia dice que fueron entre cuarenta y sesenta mil los que fueron cruelmente masacrados en lo que se conoce hasta el día de hoy como "la matanza de San Bartolomé". Suceso cúspide y cruel de lo que fue el martirio de los primeros reformados franceses, cuyas diferencias religiosas terminaron en una verdadera catástrofe. Miles de hugonotes (antiguo nombre otorgado a protestantes franceses) muertos en manos de católicos, quienes ante el grito de ¡viva el papa y la misa! bañaron de angustia y agonía la calles de París y luego de casi toda Francia.

¿Los motivos?, la historia y la propia iglesia como institución hacen su mea culpa, explicaciones políticas y religiosas que pasan a ser mera palabrería cuando de justificar las atrocidades se trata. El miedo a perder el dominio y el poder que poco a poco cedían en una Francia que hasta ese momento era la joya de la corona papal, en siglos donde literalmente el Papa ponía y sacaba reyes a su propio antojo. Imperio cuya tiranía se sentía amenazada por personas que ya hacia un tiempo, por voluntad propia, habían decidido ser libres de todo autoritarismo clerical y religioso, encontrando tan solo en Cristo y no en instituciones, el único Camino a Dios.

Ejecutados por creer en Cristo al modo que lo enseñan las Escrituras. Culpables de sedición, traición a la corona, pues hay que reconocer que no hay nada mas sedicioso en este mundo que atreverse a pensar, a marcar la diferencia, hacerse preguntas, querer llegar más allá de lo establecido, abrir los ojos a la Gracia y tener acceso directo a un Dios que hasta ese momento tenía por costo el besar anillos clericales, pagar altas suma de dinero a modo de indulgencias, venerar supuestos huesos de santos y aceptar múltiples abusos de los que supuestamente representaban a Dios en la tierra.

El derecho al juicio privado y a la libertad de la conciencia siempre traerán consigo el desplome de las tiranías establecidas. La iglesia de la época creyó que con estos horrendos crímenes acallaban la semilla que habían plantado Lutero y Calvino entre tantos otros, pero no fue así. Miles de estos protestantes se dispersaron por toda Europa llevando consigo la libertad del pensamiento, haciendo prosperar a los reinos decadentes de la época, convirtiendo a un continente subyugado al imperio romano en lo que es hoy, naciones reformadas, poderosas y prósperas.

Comenzó todo la noche del 24 de agosto de 1572, eran miles de cristianos reformados, unidos voluntariamente por la fe, sin papas ni cardenales. Cuyos valores más excepcionales eran la sobriedad, el amor al trabajo, la oración y la lectura bíblica. Corderos de un solo Pastor y no de cualquier boyero que pasa por el camino pretendiendo llevarlos ciegamente por ahí. Ejemplos de fe y libertad, genuinos mártires que esa noche se negaron a traicionar la fe, no como otros que abdicaron ante el temor de las espadas y cuchillos. Siempre en todo ámbito de la vida, nos encontraremos con débiles y traidores que abdican y traicionan los valores más sagrados, tránsfugos de la vida que niegan la fe, rompen los pactos y viven sin principios por su propio beneficio.

Hoy les rindo a ellos mi homenaje, rescato de su valioso sacrificio sus principios y heroica fe. Quiero aprender de sus valores, entender que el Evangelio es vida diaria, vida de trabajo, vida de sacrificios. Ellos decían: “ora mientras trabajas, trabaja mientras oras”, ellos hicieron grande sus naciones, ejemplo de fidelidad al límite. Ellos me recuerdan que no debo nunca olvidar a quien adoro, al que nació en un establo, a un azotado y sacrificado. El sacrificio de estos mártires me alientan a moverme bajo sus mismas convicciones y a tener antes todo “ansias verdaderas por conocer al Dios verdadero”


martes, 16 de agosto de 2011

...encontrando refugio


Hay lágrimas de angustia que traen dolor y quebranto. Lágrimas que afligen y entristecen, amargas como ninguna.

También hay lágrimas que sanan, que liberan y te producen descanso. Anoche fue el momento de esas lágrimas, un tiempo que te hace volver a encontrarte, meditar en el camino, limpiar el polvo del sendero y animarse a seguir caminando.

Y tan solo fue por volver a escuchar esta simple canción que dejo en esta nota, para reflexión de aquel que lo necesita. Hay alguien que siempre nos espera con el cual siempre nos podemos quedar, pues no nos abandona ni abandonará nunca…

BUSCANDO REFUGIO

Buscando salida de la tempestad, buscando refugio me vine a encontrar con un paraíso, con una ciudad inimaginable… te voy a contar: Llegué muy cansado y sin fuerzas en mí, pensaba que ya no podía resistir, quería tan solo una tregua tomar por solo un momento quería descansar.

Y me recibió un hombre incomparable. “Te he estado esperando” me dijo y me sonrió. Y me llevó a un río cristalino, y en él lavo las heridas que el pecado me causó. Y me alimentó del árbol de la vida, y puso en mis espaldas un manto de perdón. “Te puedes quedar” me dijo si deseas, es para ti, lo que miras con mi sangre lo compré.

Entonces pude ver las heridas de sus manos y sus pies que por mí sufrió

http://www.youtube.com/watch?v=K_5rpmwi22c



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martes, 8 de junio de 2010

...feliz cumpleaños


Leí en alguna ocasión lo siguiente: “Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos”

En mi vida pocas veces he sido tan honesto con una persona, tan transparente, tan sincero y tan verdadero. Te he abierto mi corazón, eres la persona que mejor me conoce, no hay sorpresas por descubrir en mí. Sabes de mis miedos y temores, también de mis anhelos más profundos.

Yo también te conozco, se muy bien quien eres, se de tus temores y deseos, de tus errores y aciertos. Te he descubierto, labor que no me fue nada fácil, pues al principio no te proyectabas conmigo, no tenías intensión de compartir mis experiencias ni mi respiro. Yo te ofrecí todo mi mundo, lo que era y lo que deseaba ser, mi compañía, mi afecto, mi oído y mi pecho. Me lancé a esta empresa sin ninguna garantía, apostando todo lo que tenía, exponiendo mi corazón al amor, al dolor y a la melancolía.

Ha pasado el tiempo y has llegado a amarme, ha pasado el tiempo y ahora tú estás conmigo. Te refugias en mi pecho por las noches, te gusta enredarte entre mis brazos, mi cuerpo te sirve de abrigo, mis besos renuevan tus labios. Me amas como yo te amo, me necesitas como yo te necesito, me complementas como yo te complemento.

“Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos lo que nos hemos estado perdiendo hasta que lo encontramos”. Antes que te conociera lloraba por lo que había perdido, hoy amor sonrío por haberme encontrado contigo.

...feliz cumpleaños

jueves, 1 de abril de 2010

...no quiero perderte


No quiero perderte, no quiero ni imaginar que algún día te marchas, si fuera así todo para mí habría acabado. No quiero perderte, no resistiría vivir un solo día sin tu alegría, tu sonrisa alimenta los sueños del alma mía. No me quites jamás tu aliento, no me prives jamás de tu cuerpo, no dejes de mirarme siempre a los ojos. No dejes de confiar en mí, no dejes de pensar en mí, no me dejes de amar. Pon atajo a todos mis temores, dale tranquilidad a mis noches, abrázame fuerte. No dejes que me escape, no dejes que te suelte, no permitiré que te alejes. Te juro por mi vida que mi amor es verdadero, te juro por mi vida que no te soltaré la mano, siempre en tu camino me tendrás presente, siempre que te acerques te estaré esperando… Jamás te haré daño, jamás me hagas daño.

jueves, 4 de febrero de 2010

...conversación


Al parecer no todo resultó tan mal, le dije mirándole a los ojos, dices que no fue un buen año para ti, sin embargo me comentas que de hace un par de meses eres inmensamente feliz. Se quedó unos segundos pensando en su respuesta, todo lo que me había dicho hasta ese momento con respecto al año 2009, había sido un balance lleno de penas y frustraciones, sin embargo le hice meditar para replantearse. No todo fue penas y amarguras, en eso tienes razón me confesó, el año recién pasado fue un tiempo de historias que me llenan de melancolía, sin embargo te confesaré algo, te contaré lo que me tiene así de feliz: “conocí a la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida”. Ahora fui yo quien guardó un momento de silencio, y con mi mirada fija en sus ojos, sin querer intimidarle, guardé el respeto oportuno para que continuara su interesante relato.

Por unos cuantos minutos le deje hablar, leí en sus palabras la sinceridad y honestidad de antaño. Sus ojos brillaban y sus palabras describían toda su emoción. Estaba viviendo realmente una hermosa historia de amor, me narró con detalles ese día de julio cuando se conocieron, las coincidencias de la vida, el tiempo que invirtió en la conquista, las ilusiones atesoradas, también las semanas de soledad y desencanto. Descubrí en sus palabras que sus sentimientos son reales, que su amor es sincero y genuino. Mientras hablaba, yo sonreía.

No tengo ninguna duda que algo ha cambiado en ti y este amor te ha hecho bien, le dije. Al parecer la persona que conociste es alguien muy especial, noto que eres mejor persona y que valoras antiguos principios que habías olvidado. Se quedó meditando… Sí, he vuelto a mis principios, creo en Dios más que nunca y se que ha bendecido mi camino. Volví a sonreír, yo también creo en Dios le dije y no tengo duda que seguirá bendiciéndote. Espero que este amor que ahora vives siga creciendo día a día, que aprendas a valorar que amar no es buscar a alguien que te haga feliz sino más bien lograr hacer feliz a alguien, que cuando hay amor los temores se disipan, que todo se vuelve soportable, se es más paciente y comprensivo, no se aparenta ni se busca el propio interés, no te rindes ante las circunstancias adversas y te olvidas de todo lo malo, a veces se sufre pero aún en el dolor si hay amor siempre permanecerás al lado de quien amas.

Quedé muy tranquilo con la conversación. La paciencia tiene recompensa le dije, lo que uno cosecha siempre siembra. Me despedí con mucho cariño, feliz de que le vaya bien en la vida, al fin y al cabo su felicidad es también la mía.